Zaragoza tiene cerca de setecientos mil habitantes y es la capital de Aragón. Para moverse por ella, lo más útil es entender tres cosas: por dónde pasa el tranvía, dónde queda cada barrio respecto al Ebro y qué hace el cierzo.
El tranvía
La línea de tranvía cruza la ciudad de norte a sur y pasa por el centro, por el Paseo de la Independencia. Mucha gente se orienta con ella: un sitio está "en la línea del tranvía" o hay que coger el autobús.
Los barrios
Centro. El Paseo de la Independencia y su entorno. Casi todo está a distancia de paseo y hay mucha oferta de hoteles.
Casco Histórico. Al norte del centro, alrededor de la basílica del Pilar y La Seo. Calles estrechas y mucho ambiente, especialmente los fines de semana.
Delicias. Al oeste, junto a la estación de Zaragoza-Delicias, donde paran los trenes de alta velocidad. Para quien llega en tren es la zona más práctica. Es un barrio muy poblado y bien comunicado.
Actur. Al norte, al otro lado del Ebro. Un barrio amplio y moderno, cerca del recinto de la Expo de 2008. El tranvía lo atraviesa.
Universidad. Alrededor del campus de San Francisco, con mucha población joven.
Las Fuentes, San José, Torrero y El Rabal. Barrios residenciales, cada uno con su carácter. Torrero está junto al Canal Imperial de Aragón; El Rabal queda al otro lado del Ebro.
El cierzo
El cierzo es un viento del noroeste, seco y a menudo muy fuerte, típico del valle del Ebro. Cuando sopla, la sensación térmica baja mucho, sobre todo en invierno.
El verano
Los veranos son calurosos y secos, y en las olas de calor la temperatura puede superar los cuarenta grados. En esos días conviene evitar las horas centrales.